Curva de gestión del cambio

Uno de los cuatro valores del manifiesto Agile dice lo siguiente: “Respuesta al cambio sobre el seguimiento de un plan”. Además uno de los doce principios que expanden los cuatro valores habla de:

Aceptamos que los requisitos cambien, incluso en etapas tardías del desarrollo. Los procesos Ágiles aprovechan el cambio para proporcionar ventaja competitiva al cliente.

Lo que el manifiesto Agile no comenta es el estrés que normalmente nos produce el cambio. Además no solo cambios en los requisitos, cualquier tipo de cambio. Si nos paramos a pensar, la propia palabra nos genera una cierta ansiedad. CAMBIO. En nuestra cabeza acomodada y estructurada una alarma se activa cuando hablamos de cambiar. Tenemos asociado el cambio a que algo no funciona bien. Cambiamos nuestra actitud cuando hacemos algo mal. Cambiamos un electrodoméstico cuando no funciona bien, o como nosotros queremos. Entendemos el cambio como la consecuencia de algo negativo, sin embargo los cambios no tienen que venir ocasionados por algo malo.

El cambio es obligatorio, adaptarse es opcional.

Hace algo mas de un año tuve la suerte de recibir un curso impartido por Isabel Auroux sobre liderazgo. En este curso vimos muchas técnicas muy interesantes, pero la que mas me dió que pensar fue la curva de la gestión del cambio.

Cuando nos adaptamos a un cambio muchos de nosotros pensamos que es simplemente aceptar el cambio, entenderlo y todos a ser felices en la nueva situaciones. Sin embargo cuando nos enfrentamos a un cambio pasamos por diferentes estados antes de ánimo. Esto es lo que se conoce como la curva de gestión del cambio. 

Estados de la gestión del cambio

Los estados de la curva de la gestión del cambio por los que pasamos son los siguientes:

Renuncia

Lo primero que nos pasa por la cabeza, prácticamente de manera automática cuando aparece un cambio es la renuncia. No quiero cambiar. Estoy acomodado, cambiar implica aprender de nuevo y eso me genera un esfuerzo, por lo tanto lo primero que aparece es esta renuncia. Rechazo el cambio nada mas plantearse de forma mas o menos automática.

Enfado

Enfado - curva del cambio

El siguiente sentimiento que aparece es el enfado. No quiero el cambio y como no puedo hacer nada para evitar el cambio, porque este es obligatorio, me enfado. Este estado suele durar mas o menos dependiendo de la persona, pero quizás sea la que por tendencia en tener pensamientos negativos mas puede durar, e incluso hacerse notar.

Nostalgia - Curva del cambioNostalgia

Es algo que parece natural, aun estamos en la parte baja de la curva. Como dice la canción: “Cualquier tiempo pasado nos parece mejor” Y esto es lo que ocurre, empezamos a pensar que estábamos mejor antes del cambio. Un cambio implica dejar atrás algo que podemos considerar nuestro.

 

Miedo

Miedo - Curva del cambio

Este estado viene de la mano de la nostalgia.En la curva aparece como un estado intermedio, justo entre la parte de bajada y la central. Muchos podrían decir que es como tocar fondo, pero es mas aun. Aunque suena muy negativo, EL MIEDO, yo lo considero el primero de los puntos positivos, ya que con el miramos por primera vez hacia el futuro y dejamos de mirar hacia el pasado. Nos empiezan a preocupar cosas que van a ocurrir, como nos afecta, como nos da valor o nos penaliza, pero al menos ya estamos enfocándonos en el cambio y sus implicaciones.

Negociación - Curva del cambioNegociación

Un paso natural tras el miedo es la negociación. Aquí ya estamos empezando a ver el cambio como una opción de futuro, aunque posiblemente necesitemos algún reajuste basado en los estados anteriores.

 

Decisión - Curva del cambioElección/Decisión

Una vez realizados los ajustes y esa negociación de la que hablábamos antes llega el momento de la decisión. Tenemos que decidir si nos adaptamos al cambio o no. Es el paso clave de la adaptación. Si elegimos adaptarnos tendremos que buscar alinearnos con el cambio.

Reajuste - Curva del cambioReajuste

Una vez que hemos decidido que nos queremos adaptar, o no, llega el momento de hacer reajustes. Siempre que tomamos una decisión frente a un cambio nos implica un cierto número de ajustes. Tendremos que ver que reajustes en nuestro comportamiento, mentalidad, conversaciones, etc debemos llevar a cabo. Es importante este reajuste porque es como vamos a conseguir adaptarnos. El cambio empieza a ser parte de nosotros independientemente de la decisión que hemos tomado.

Compromiso

Compromiso - curva del cambio

Una vez que hemos hecho el reajuste llega el momento de estar comprometido con el cambio y con la decisión tomada. Ese compromiso es el momento en el que estamos adaptados realmente. Es el momento en que nos damos cuenta de que el cambio ya es nuestro.

 

 

Hay varios puntos claves al tener en cuenta esta curva:

  • La curva de gestión del cambio podría considerarse un patrón que puede darse con cada cambio. Otra cosa es que dependiendo de la profundidad e impacto que tiene el cambio nos costará mas o menos llegar al punto 8. No es lo mismo gestionar un cambio sencillo, por ejemplo cambiar la decoración del salón, que un cambio importante, por ejemplo una fusión de empresas en las que perdemos nuestra identidad como empresa.
  • Este patrón no es fijo ni exacto al cien por cien. Podemos pasar por todos los estados de la curva, sin embargo otra vez dependiendo del cambio y su impacto podemos pasar mas o menos rápido por cada uno de los estado. A veces pasamos tan rápido que ni nos damos cuenta de que estamos en ese estado. Incluso podemos saltarnos alguno de los estados.